Más de 10 años sin licitar espectro genera problemas. Y es lo que se observa en Honduras donde la cantidad de espectro asignado es de sólo 250 MHz, la mitad del promedio regional, que ronda los 500 MHz. Esto se traduce en mala cobertura, calidad de servicio deficiente y escasas perspectivas de crecimiento (con el impacto socioeconómico que esto conlleva). La mayor ineficiencia pasa porque este país cuenta con la posibilidad de distribuir más de 600 MHz de espectro que podrían generar cambios importantes.
Es parte de lo que planteó un informe de la GSMA sobre el espectro en Honduras, en el que recordó que no se realizaron nuevas asignaciones del recurso desde la licitación AWS concretada en 2013. De hecho, la última licitación de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) se realizó el año pasado y fue para comprar equipamiento destinado al control del espectro, nada más.
El espectro disponible de Honduras se encuentra en bandas de cobertura -menores a 1 GHz-, y de capacidad, es decir, mayores a 1 GHz. Pero al no utilizarlo, las operadoras se ven obligadas a instalar más antenas para brindar servicios. Esto hace que el despliegue se vuelva más complejo y costoso. Más aún, si se toma en cuenta que en la última década el tráfico móvil creció a un ritmo de 53 por ciento interanual en el país, a tono con lo que sucede en cualquier otra latitud con demanda de conectividad.
Según la entidad, esto implicó que los operadores tuvieran que invertir un 30 por ciento más por cada suscriptor, en comparación con el promedio regional. Situación que empeora la posibilidad de producir mejores ingresos, en un contexto donde se encuentran estancados en el mercado en general.
Licencias limitadas
“A la escasez artificial, se suman otros desafíos. Uno de ellos es que la extensión de las licencias de espectro está atada a los títulos habilitantes por 25 años que los operadores hondureños reciben para brindar el servicio móvil. Al asignarse espectro, la duración de la licencia queda acotada a la vigencia de dichos títulos al momento de cada proceso. Por ejemplo, si el titulo vence en 2030 y se llevase a cabo una asignación en 2024, la licencia para uso del espectro se extenderá por 6 años. Existe una disparidad en la duración de las licencias que dificulta la gestión uniforme del recurso”, agregó el reporte.
Sobre el costo del espectro en uso, la asociación apuntó que en relación a los ingresos de la industria (CPRR3) las compañías móviles destinaron el 8,8 por ciento de su facturación a pagar por espectro. De ese total, más de dos tercios corresponden a lo que deben pagar cada año por su uso, además del pago inicial al momento de la asignación. Pero como los montos no son fijos sino que dependen de fórmulas que pueden modificarse, el futuro se vuelve incierto, especialmente por el impacto de la inflación.
“Aunque el CPRR de Honduras está en línea con el promedio regional (8,5 por ciento), al ajustarlo por la cantidad de espectro asignada, el costo relativo duplica al promedio regional. Si se aumentara la tenencia de espectro al nivel promedio de la región manteniendo el nivel de precios por MHz actual, el CPRR de Honduras alcanzaría el 16,7 por ciento, convirtiéndose en uno de los más elevados de la región”.
La ventaja de tener más espectro
En este escenario, la GSMA realizó una simulación en donde cada operador cuenta con más de 30 MHz de espectro en la banda de 700 MHz por un lado, y por el otro sus tenencias están equiparadas al promedio regional. Esto reveló que la cobertura de 75 por ciento alcanzada en 2023 treparía entre tres y 10 puntos porcentuales. Así, pasaría de un 78 por ciento a un 85 por ciento en el caso de la banda de 700 MHz, porcentaje que alcanzaría, a su vez, la cobertura total del servicio. Se acercaría al promedio de 94 por ciento que se registra a nivel regional. Respecto de la velocidad de descarga, se obtendría entre 1 y 4 Mbps más en esa misma banda.
Imagen: Oscar Lainez/Flickr
“La escasez de espectro retrasó un año la expansión de la cobertura 4G en casi 10 puntos porcentuales, demorando la llegada de la conectividad a casi un millón de personas”, subraya el informe.
Entre las recomendaciones de política pública que suele hacer la GSMA, plantea la necesidad de contar con una hoja de ruta que muestre las próximas asignaciones de espectro, la necesidad de reducir las tasas anuales, disponibilizar espectro con precios acordes a la realidad del mercado, y reconsiderar la extensión de las licencias. En lo que hace a espectro propiamente dicho, recomienda avanzar en las bandas de 700 MHz, 2.5 GHz y 3.5 GHz para favorecer el desarrollo tanto de 4G como de 5G.
El mercado móvil de Honduras se distribuye entre Hondutel, Claro y Tigo, aunque este último se lleva más del 65 por ciento de participación. Claro posee un 34 por ciento mientras Hondutel cuenta con un nivel escasamente representativo.
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